
Barrouil es una antigua propiedad vitícola asentada en una colina entre Castillon-La-Bataille y Sauveterre-de-Guyenne, en el corazón de la histórica región de Entre-Deux-Mers. Esta mansión señorial del siglo XIX, típica de la comarca vitícola bordelesa, restaurada con todas las reglas del arte, ofrece ahora el mayor confort contemporáneo en un marco antiguo preservado.
La finca, rodeada de viñedos, les brinda la quietud de un entorno natural protegido. En el parque, podrán elegir entre la imponente sombra de los tilos centenarios, cerca del abrevadero adonde bajaban los animales de tiro, o, del lado del huerto, la amplia terraza desde donde se divisa el valle del Dordoña. Allí se sirve el desayuno en los días soleados y ¡no sería de extrañar que se aproximara un corzo a observarles con su tierna mirada!
La casa de huéspedes presenta dos caras. La cara norte, con sus paredes de morrillos y su torre de escalera que le confieren el aspecto de casa solariega rústica. La cara sur, cuya fachada Directorio hace resaltar el tono dorado de la piedra.
No se dejen intimidar por ese exterior un tanto solemne. Franqueen la puerta y descubran la entrada de cálida decoración que conduce a las habitaciones. A mano derecha, el salón reservado a los huéspedes les sorprenderá por su aspecto de « bombonera » con sus angelotes revoloteando en el cielo... Allí encontrarán juegos de mesa y mucha lectura.
El comedor conserva su antiguo pavimento de losas y una monumental chimenea de piedra con el ornamento característico de la zona cuyo fuego de sarmiento les acogerá cuando lleguen los fríos; el mismo fuego de sarmiento que otorga un sabor sin igual a las parrilladas de la Mesa de Huéspedes.

La cocina se elabora con « recetas de la abuela » (del suroeste y sureste), a veces con un toque exótico guyanés para los curiosos. Si lo solicitan, también proponemos menús vegetarianos. Sólo utilizamos productos frescos procedentes de los mercados locales, biológicos en su mayoría.